DeliriumRemen
sobre

No hay una forma fija. A veces aparece como una cosa reconocible, otras se dobla hacia otro sitio y deja de parecerse a sí misma. Lo que ocurre aquí no busca explicar demasiado, ni colocarse en una vitrina limpia, ni responder rápido a la pregunta de qué es.


Hay algo en cambiar sin avisar que se parece más a estar vivo que a tener un estilo. Una parte tira hacia un lugar, otra hacia el contrario, y en medio queda una especie de cuerpo extraño: algo que no termina de pertenecer, pero tampoco quiere hacerlo.


Puede sonar como si viniera de un sitio concreto, pero no se queda ahí. Se abre, se contamina, se contradice. Lo importante quizá no es reconocerlo, sino notar que hay algo debajo moviéndose.


Quien entre buscando una respuesta clara probablemente no la encuentre. Quien entre con curiosidad, a lo mejor sí encuentra una grieta por donde mirar.